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El Tren de Yaguaramas

ESTEBAN PEÑA MORELL

ESTEBAN PEÑA MORELL

Nació en Santo Domingo, en el año 1894. Realizó estudios musicales con Máximo Alfredo Sales. En Cuba, entre los años 1924 y 1925, tomó clases de composición y armonía con el Maestro español Pedro San Juan, quien se había radicado entonces en la capital de la vecina isla y se desempeñaba como director fundador de la Orquesta Filarmónica de La Habana, institución en la que Peña Morel se desempeñó como fagotista. Fue contratado por el arzobispado de La Habana para reorganizar el archivo de música de la catedral, donde restauró algunos manuscritos que se tenían por perdidos. También copió infinidad de música para la página musical de la revista Carteles, donde la calidad de su caligrafía era la admiración de miles de lectores de la prestigiosa publicación, que circulaba entonces por todo el Caribe y América.

En 1929, de regreso a la patria, creó una escuela de música con franquicia del Conservatorio Orbón, de La Habana, en la que se destacaron profesores como Julio Alberto Hernández y la profesora Floripe Mieses. Nueve meses después, decepcionado ante la incomprensión de la sociedad de la época, el empeño fracasó y en 1930 viajó a Estados Unidos, donde se relacionó con algunos de los más importantes músicos de aquel país: Grofé, Grapee y Gershwin, entre otros.

En 1933 Esteban Peña partió rumbo a España, donde viviría el resto de su vida. Allá fue uno de los mejores arreglistas que Eduardo Brito tuvo durante sus años en la península ibérica. Las orquestaciones que Peña realizara para el barítono dominicano consiguieron el mayor lucimiento del solista y fue esto un tanto más a favor del cantante, que arrebató al público español.

Morell fue también un recolector de materiales relacionados con el folklore dominicano y escribió un libro que tituló Folko-música dominicana, el cual se perdió cuando el ciclón de San Zenón destruyó la imprenta en la cual se estaba editando, en septiembre de 1930.

El Maestro Esteban Peña Morell, quien escribió la zarzuela Alma criolla y el poema sinfónico Anacaona, participó como voluntario en el Ejercito republicano español y dirigió una banda militar en Cataluña. Murió en Barcelona y sus restos fueron a parar a la fosa común del camposanto de aquella lejana ciudad.  

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